miércoles, 19 de abril de 2017

Escapada a la tierra del fado (tercera parte)

¡Buenos días una semana más chicos y chicas!

¿Qué tal os ha ido la semana? A nosotros tanto hablaros de vacaciones a través de nuestro blog nos está dando muchas, pero muchísimas ganas de viajar… una pena que a estas alturas aún no sepamos que será de nosotros este verano… Pues entre la oposición, las prácticas y el trabajo uno no sabe exactamente cuándo tendrá vacaciones… Una pena, porque un destino ronda nuestra cabeza…pero, ¡no queda otra que esperar!

Tal y como os adelantábamos la semana pasada, en esta ocasión os contaremos nuestro día por el distrito de Belem. Como cada día, nos pegamos un madrugón descomunal… no sé hasta que punto esto será positivo o negativo, pero, si algo no nos gusta para nada es llegar a un sitio y que esté plagado de gente. Sabemos que es un riesgo que debemos correr sobre todo cuando visitamos lugares tan turísticos como Lisboa… pero, si con un madrugón podemos evitar el agobio, tened claro que seguiremos madrugando y mucho durante nuestras vacaciones jejeje.



Cerca del Apartamento en el que nos alojábamos había una entrada de metro, por lo que en esta ocasión no dudamos en cogerlo para así poder desplazarnos hasta el distrito de Belem sin ningún tipo de problema. Una vez llegamos al distrito de Belem, lo primero que hicimos fue buscar la Antigua Casa de los Pasteis de Belem. ¿Motivo? Aún no habíamos desayunado y, teniendo en cuenta el tremendo calor que hacía, nuestro cuerpo necesitaba una dosis extra de hidratación y por otro lado una buena dosis de azúcar. Sin duda, cabe decir que estos pastelitos están deliciosos por no decir que nos dejaron sin palabras. Por ello, no es de extrañar la larga cola que tuvimos que esperar a pesar del madrugón… 


Tras comernos nuestros pasteles de Belem y, aprovechando que estábamos cerca de el Monasterio de los Jerónimos, no dudamos en visitar este monasterio cuya arquitectura es impresionante e inigualable. Al menos desde nuestro punto de vista. La visita dura bastante, ya que quieres recorrer cada rincón del monasterio y leer la historia que se esconde entre cada piedra… Sobre todo cuando hay exposiciones tan interesantes como la que había en aquel momento: tesoros de la arqueología portuguesa y religiones de lusitania.










Una vez acabamos la visita al Monasterio nos dirigimos a los alrededores de la Torre de Belem para visitarla. También teníamos en mente visitar o Pedrao dos Descobrementos pero con la mala suerte de que estaba en obras tuvimos que cambiar de estrategia y visitar el Museo da Marinha.



Una de las cosas que nos gustó de nuestra visita a Belem fue la posibilidad de estar mucho más cerca del Puente 25 de Abril. Un puente que a mí personalmente me encanta por su semejanza con el Golden Gate de San Francisco.





Cuando acabamos nuestra visita al distrito de Belem decidimos volver al piso para darnos una ducha rápida refrescarnos y así aprovechar para visitar la zona de Barrio Alto que se encontraba relativamente cerca al apartamento. Cuando salimos del apartamento, lo primero que hicimos fue visitar un bar cercano cuya estética a mi me vuelve loca pues todo lo que allí hay es de estilo oriental, específicamente, de la cultura Hindi. El bar se llama Lost In y dispone de un increíble mirador que convertirá vuestra visita a este establecimiento en un recuerdo muy especial.



Foto de la terraza de Lost in (Lisboa)


Y aquí tenéis otra foto de la decoración de Lost In. Tal y como os decía, la temática es muy Hindi!! 

Una vez acabamos de tomar algo en este maravilloso lugar, nos dirigimos al Jardín Botánico de Lisboa! Sin embargo, debido a la escasa luz, no pudimos tomar demasiadas fotografías. Aquí tenéis las que fuimos capaces de sacar: 




Y, ya casi para acabar, os dejamos unas fotos que hicimos de vuelta al apartamento aprovechando los claroscuros que nos regalaban el sol mientras anochecía: 




Edificio junto al Jardin Botánico




¡¡¡Esto ha sido todo por hoy!!! 

Próximamente, os mostraremos más detalles de nuestra aventura, y en especial un lugar mágico que parece salido de un cuento de hadas: ¿Podéis adivinar de que lugar se trata?

¡¡Hasta la próxima semana!!









miércoles, 12 de abril de 2017

Escapada a la tierra del fado (segunda parte)

¡Buenos días a todos y a todas! 

Esta semana, tal y como os habíamos prometido con el post anterior, continuaremos relatándoos nuestra escapada a Lisboa y arrededores para que no os perdáis detalle y, que en caso de que visitéis Portugal, podáis disfrutar de ella tanto como nosotros dos los hicimos. En esta ocasión, os contaremos nuestra visita a Cascais y Estoril


Para empezar el día nos levantamos lo suficientemente temprano para poder coger el tren desde la estación de Cais de Sodré a Cascais. Su precio es muy económico, ya que solamente pagamos 3,5€ por los billetes ida y vuelta (por persona). Una vez en Cascais paseamos por esta pequeña villa marinera para disfrutar de distintos enclaves turísticos como su puerto y ciutadella, el faro de Santa María, la playa de Ribeira junto al Hotel Bahía y por último visita la cueva del infierno











Una alternativa por la que mucha gente opta es por la de coger una bicicleta para pedalear por la costa de Lisboa y así conocer estos increibles rincones que su geografía nos ofrece, ya que en Cascais hay una senda ciclable bastante extensa... Sin embargo, nosotros que somos muy de caminar y hacer senderismo cuando el tiempo nos lo permite, preferimos caminar a pesar del sol apabullante. 





Gracias al madrugón que nos pegamos ese día, fuimos capaces de llegar a Estoril dando un pequeño paseo. Hay quién considera que el camino es bastante largo y agotador, pero para nosotros, fue un paseo la mar de sencillo jejeje el cual mejoraba con la posibilidad de disfrutar de las vistas que nos encontrábamos a lo largo del camino. 


Además, una vez llegamos a Estoril también pudimos disfrutar de la arquitectura de los edificios que estaban a pie de playa. Unas mansiones increíbles al lado de hoteles de lujo y de unas piscinas naturales que forma el mar que reciben el nombre de Piscinas de Tamariz.






Comimos en un restaurante que estaba en el paseo marítimo de Estoril y desde el cual teníamos unas vistas espectaculares en primera línea de playa. Eso sí, decidimos comer en el interior para escapar un poco del calor y así poder refrescarnos antes de pasar unas cuantas horas en la playa. El nombre del restaurante es Restaurante Praia do Tamariz y, la relación calidad precio es muy pero que muy buena. 


Aquí os dejo la carta del restaurante para que podáis echar un ojo: 
(Para ampliar pinchar sobre la imagen)



Después de comer, pasamos unas cuantas horas en la playa (y cuando digo a unas cuantas me refiero a un par simplemente). El motivo de pasar tan poquitas horas al sol no es otro que el problema de piel de mi chico. Su piel es muy clara y tiene muchos lunares por lo que una excesiva exposición al sol es bastante perjudicial para él.


Tras pasar ese par de horas en la playa, nos dirigimos a la estación de trenes de Estoril y desde allí volvimos a coger un tren con destino a Lisboa, ya que era momento de volver y descansar para poder preparar todo para nuestra siguiente aventura en tierras portuguesas: degustar unos exquisitos Pasteis de Belem y visitar este distrito de Lisboa.

¡Pero esa es otra historia!

Si estáis deseando conocer todos los detalles de nuestra visita al distrito de Belem y otros secretos de Lisboa, ¡¡no dudéis en visitarnos el próximo jueves!!